Escobar es la punta del iceberg

27.11.2015 12:59

El senador Carlos Puente, vocero del Partido Verde Ecologista de México, ha salido a dar la cara por el ex presidente nacional del PVEM, Arturo Escobar, con las siguientes palabras: "Es muy grave que la Fiscalía (Especial para la Atención de Delitos Electorales) haya ventilado esto y nos hayamos enterado por los medios y no haya seguido el curso que debía de haber seguido."

Entrevistado por Leonardo Curzio, de NRM comunicaciones, Puente agregó: "Se ha hecho un linchamiento, declarándolo prácticamente culpable cuando aún ni siquiera sabemos cómo va a reaccionar el juez."

Periodismo Libre se ha mantenido a la expectativa, sobre este asunto, para no caer en un abuso; sin embargo, hoy se pronunciará al respecto, en los siguientes términos:

  1. Puente, tiene razón. El juez es quien debe pronunciarse al respecto.
  2. Sin embargo, el PVEM sí violó la ley electoral cuando Escobar fue su dirigente nacional. Regaló boletos de cine, tarjetas de descuento y hasta paquetes escolares. Incluso pagó a personajes públicos para hacer proselitismo en tiempos de veda electoral.
  3. Ni Puente, ni Escobar, ni nadie más puede negar eso. Si Escobar no ordenó cometer tales delitos electorales, al menos los consintió.
Lo importante, en consecuencia, es lo que hay de fondo:
 
  • Que al Instituto Nacional Electoral le tembló la mano para quitar el registro al Verde.
  • Que el Presidente Peña Nieto nombró subsecretario de Gobernación a Arturo Escobar, a pesar de su comportamiento tolerante, al menos, con los delitos electorales.
  • Otro integrante del PVEM, Rafael Pacchiano Alamán, es actual secretario de Medio Ambiente y Recursos Natuales (Semarnat).
  • Que aun hoy, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) mantiene su alianza con el Verde, tanto en la Cámara de Diputados, como en el Senado de la República.
Resulta lógico pensar que el PVEM tiene mucho poder político, a pesar de su poca representatividad electoral. Por eso, el líder del PRI en San Lázaro, César Camacho, insiste en que la alianza con el Verde  "es sólida".
 
Cómo no va a serlo, si todo el sistema político mexicano es sórdido.
 
Concluyamos:
 
  1. Los delitos electorales cometidos por todos, y no solamente por los Verdes, deben ser castigados.
  2. Ningún delincuente electoral debería llegar al servicio público, sea en el orden federal, estatal o municipal.
  3. La revocación de mandato debería de ser una realidad.
El caso de Arturo Escobar -tengamos la osadía de reconocerlo- es apenas la punta del iceberg. Todavía hay mucho de fondo. ¿Lo investigarán?