La trascendencia de la formación del carácter en los niños y adolescentes
16.05.2016 13:11
Con el pasar de los años, me he dado cuenta de que la mayoría de las veces somos nosotros los papás quienes propiciamos que nuestros hijos no formen adecuadamente su carácter, mimándolos en exceso y sobreprotegiéndolos.
El carácter de nuestros hijos está basado en el temperamento con el que nacen, es decir, las características propias de cada persona, las que los diferencian de otras y con base en ellas el carácter se va formando a base de trabajo diario, de educación en valores y de poner límites a nuestros hijos.
¿Por qué se dice que nuestros hijos no tiene carácter? Porque son niños que quieren salirse con la suya y cuando vienen tiempos difíciles mejor se rinden que hacer frente a lo que viene.
Entonces podemos decir que el carácter se forma a base de ejercicios de la voluntad y con la práctica de virtudes.
Siempre es mejor educarlos así desde muy pequeños, pero si por alguna razón nuestros hijos ya están más grandes o más aún, ya son adolescentes, debemos tener muy firme la decisión de educarlos para que puedan resistir los ataques que la sociedad y el mundo les presentan día con día.
¿A que ataques me refiero? Las modas, los juegos absurdos, el bullying, las amenazas, etc.
Por eso aquí te dejo 5Tips para ayudar a formar el carácter de nuestros hijos.
PRIMERO. NO HAGAS POR TUS HIJOS LO QUE ELLOS YA PUEDEN HACER
Es lógico que seamos cautelosos cuando están pequeños, pero debemos ir soltándolos para que aprendan poco a poco. Debemos tener mucho cuidado de no caer en la sobreprotección que tanto daño les hace a nuestros hijos.
Si los sobreprotegemos, les estamos diciendo con nuestras actitudes que como ellos no pueden hacer las cosas, nosotros tenemos que hacerlas por ellos.
SEGUNDO. DEJA QUE SE ESFUERCEN CADA VEZ UN POCO MAS
Para nuestros hijos también es traumante que no los dejemos crecer y equivocarse.
A veces los seguimos viendo como bebes y lo peor, los seguimos tratando como bebés.
Claro que para nosotros es muy difícil ver que se equivoquen o que se lastimen pues queremos siempre lo mejor para ellos, pero es muy importante que les demos la oportunidad de aprender de sus errores.
TERCERO. QUE APRENDAN A PERDER SIN QUE SE ENOJEN
Si procuramos que nuestros hijos ganen siempre, les estamos haciendo un daño muy fuerte ya que les vamos quitando piedras del camino, pero cuando se encuentren con alguna mas grande, no sabrán que hacer, ya que no les permitimos equivocarse en lo poco.
Para esto podemos ayudarnos de los juegos de mesa, ideales para fomentar el que tengan que esperar turno y que aprendan a ganar o perder.
Con mis hijos tuve que armarme de valor y paciencia porque a varios no les gustaba perder. Por lo mismo cada vez que jugábamos en familia terminaban enojados o frustrados porque no habían ganado.
Educar esta parte de su carácter fue muy difícil y pesado, pero la perseverancia ganó y ahora ya no les cuesta trabajo esperar turno, ganar o perder. Y ahora si podemos jugar en familia y disfrutar.
También debemos enseñar a nuestros hijos cómo procesar los sentimientos que se generan cuando perdemos.
Porque si los acostumbramos a solo aguantarse, se volverán una olla exprés, que cuando menos te lo esperas, explotará y sacarán todo de golpe con un megaberrinche.
Debemos ayudarlos a que reconozcan lo que sienten y luego le pongan nombre.
Si nuestros hijos están pequeños podemos hacerlo a base de dibujos y caritas felices o tristes. En la adolescencia podemos pedirles que escriban lo que sienten, con tal de que le pongan nombre.
CUARTO. EDÚCALOS CON UN POCO DE HAMBRE Y UN POCO DE FRÍO
Cuando tienen todo en el momento que quieren, nuestros hijos dejan de valorar las cosas y sienten que todo lo merecen.
Por eso, aunque tengamos la posibilidad de darles todo lo que nos piden no lo hagamos. Y mucho menos cuando tenemos que hacer un sacrificio para lograr darles lo que nos piden.
Una estrategia muy buena es que se ganen lo que nos piden, es decir, hacer méritos y ganar puntos ayudando en casa a las labores o realizar tareas especiales que generen un valor agregado a la vida familiar.
Estas labores o tareas deben ir siempre de acuerdo a su edad y capacidades.
Y QUINTO. EDUCALOS EN LA RESILIENCIA
Es importante que aprendan a salir adelante a pesar de las dificultades y siempre con una actitud positiva.
La forma más fuerte que tenemos de educarlos es con nuestras acciones, es decir, con el ejemplo.
Por eso es muy importante que vean siempre en nosotros actitudes positivas y llenas de entusiasmo a pesar de las dificultades; que no nos cuesta trabajo adaptarnos.
Acostúmbralos a darle a las cosas su justo valor.
Espero que estos consejos les sean de utilidad.